jueves, noviembre 23, 2006

la Edad Barroca y los juegos de rol

Buen título ¿verdad? pues mada, aquí os dejo con un artículo muy interesante de nuestro ínclito colaborador, sabio personal y master retirado (que penita en el alma) nuestro querido Sr. Magus!
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Todo en pedazos, sin coherencia ya;

todo un sustituto nada más, y todo Relación:

Príncipe, Súbdito, Padre, Hijo, son cosas olvidadas,

pues todo hombre piensa que ha llegado

a ser un Fénix, y que entonces no puede haber

nada semejante, nada parecido, más que él.

-John Donne, “Una anatomía del Mundo”.


Desde los comienzos titubeantes de los juegos de rol, allá por los años de la década de 1970 ha llovido mucho, pero sin duda las ambientaciones de espada y brujería, y concretamente elementos “medievales” y fantásticos, han sido sin duda los más favorecidos y extendidos. Se pueden citar varias razones, pero sin duda el principal motivo es que el escaso desarrollo tecnológico permite la introducción de la magia, y criaturas fantásticas que, salvo excepciones (como por ejemplo Shadowrun), se encuentran ausentes de ambientaciones de gran desarrollo tecnológico, y donde su presencia de alguna forma no terminaría de “encajar”.

Pero bueno, desde sus inicios en la historia de los juegos de rol ha llovido mucho, y poco a poco las ambientaciones se han extendido a otro tipo de épocas y ambientes, que sin descuidar elementos fantásticos e irreales, resultan minoritarias, aunque no por ello menos interesantes, y sin duda serán en mayor o menor medida conocidas por la amplia mayoría de los aficionados.


¿PERO QUÉ ES LA EDAD BARROCA?

Bonita, profunda y esotérica pregunta. Aunque en cierta medida y como todos los períodos históricos resulta cuando menos artificioso, en general se identifica como tal el siglo XVII, un siglo de profundas crisis y cambios en todos los terrenos. En un sentido más amplio algunos historiadores inician el período con el final del Concilio de Trento (1563) y la muerte del rey Luis XIV de Francia (1715).


La principal seña estética y de identidad del período es el arte barroco, llamado así por los racionalistas del siglo XVIII y que deriva del portugués barroco o del latín baroco (en español sería barrueco) y que designa una figura complicada o difícil de entender. Surgido en el siglo XVII, el arte barroco surgió del movimiento religioso de la Contrarreforma lanzada por la Iglesia Católica contra los protestantes. Muy pronto, desde Italia, las Iglesias Católicas de toda Europa se convirtieron en suntuosos edificios repletos de figuras y esculturas abrumadoras y expresivas que trataban de conmover e inspirar a los espectadores. Con el tiempo el arte religioso se reflejaría en el mundo laico, y los reyes de toda Europa utilizarían el arte como una forma de propaganda de su propia grandeza y para demostrar el origen divino de su poder, creando maravillas de refinamiento técnico.

En el ámbito religioso el cristianismo se encuentra dividido en varias facciones, siendo la Iglesia Católica la más influyente y poderosa, aunque las distintas sectas protestantes surgidas en el siglo XVI se enfrentan a su predominio, sirviendo como excusa para las múltiples revueltas y guerras religiosas que salpican todo el siglo XVII, y que muchas veces ocultan motivaciones más profundas o la pura y simple ambición de los poderosos.

En el plano político, la corriente política por excelencia es el absolutismo. Por toda Europa, los reyes tratan de centralizar su poder, enfrentándose a la vieja nobleza y a la Iglesia, aunque no siempre lo consiguen. Estos enfrentamientos a menudo ocasionan revueltas y baños de sangre, pero los reyes absolutos convierten sus cortes en centros de suntuosidad y poder que marcan el paisaje del período.

Pero por encima de todo el siglo XVII es un siglo de crisis en todos los ámbitos. A pesar de los continuos enfrentamientos, ninguna potencia europea consigue imponerse por completo sobre las demás. Mientras el sol del Imperio de España se pone, en Francia Luis XIV se convierte en el principal símbolo del nuevo siglo desde la gloria del palacio de Versalles.


LOS TÓPICOS DE LA EDAD BARROCA

Aunque sería poco menos que imposible, y podría dar lugar a todo un libro en sí mismo (así que poneos las pilas y buscad un poco por vosotros mismos, caramba) un exhaustivo repaso a toda la literatura escrita sobre el siglo XVII tanto en el ámbito histórico como literario, sí existen varias obras de referencia que han dado lugar a varios tópicos sobre la Edad Barroca, una imagen que sin duda parecerá distorsionada para los puristas, pero que sin duda constituye una referencia válida para el ámbito de los juegos de rol.

En primer lugar, y sobre todo gracias a la obra de Alejandro Dumas, y en concreto a los Tres Mosqueteros y sus continuaciones, el siglo XVII se ha convertido en el siglo de las aventuras de capa y espada por excelencia. Las aventuras del caballero D´Artagnan y sus compañeros Athos, Porthos y Aramis, se han convertido en todo un símbolo literario universalmente extendido. Las intrigas del cardenal Armand de Richelieu, las artimañas de Milady de Winter…han creado todo un tapiz de personajes interesantes y que son una referencia indiscutible para cualquier campaña ambientada en la Edad Barroca. Existen otras muchas novelas, no tan famosas como los Tres Mosqueteros, pero barriendo para casa, podría citar las aventuras del Capitán Alatriste, que desde un punto de vista más realista y melancólico, nos acercan al ámbito del gran perdedor de la Edad Barroca: el decadente Imperio Español. Y sin restringirse al ámbito de las novelas existen múltiples películas basadas o no en ellas que también constituyen todo un referente visual para los Directores de Juego del barroco.

Sin abandonar el ámbito de las aventuras de capa y espada, y constituyendo un subgénero en sí mismo, la Edad Barroca también es el principal período de un fenómeno que ha generado su propia y romántica leyenda, sobre todo a partir de su novelización, aunque lo cierto es que la realidad no tiene en nada que desmerecer a la ficción. Me estoy refiriendo a la piratería (que es ilegal, así que no lo intentéis en la bañera, ni en la piscina, ni en la playa). Henry Morgan, el Olonés, Barbanegra…y otros muchos saqueadores y ladrones que gracias a la ficción y al revisionismo se convirtieron en figuras románticas y símbolos de completa libertad anárquica frente a la opresión de la autoridad.

Aparte de las historias reales sobre piratas, bucaneros y corsarios que merodearon por las aguas del mar Caribe durante el siglo XVII a la caza de galeones y tesoros (y os remito al tratado sobre la piratería de Daniel Dafoe), este fenómeno dispone de numerosas novelas (la Isla del Tesoro, el Corsario Negro) y películas (El Capitán Blood, Piratas, la Isla de las Cabezas Cortadas) que constituyen numerosas fuentes de inspiración para partidas y campañas y con muy poco esfuerzo

.

Y por último no hay que olvidar, que aunque iniciada en el siglo pasado, en el siglo XVII continúa la Edad de las Exploraciones, con la colonización de nuevas tierras y viajes a exóticos reinos en África, Asia, América y las Islas del Pacífico. Las crónicas de viajes y exploraciones siempre constituyen un buen desahogo para escapar de una atmósfera rígidamente occidental.


LA EDAD BARROCA Y LOS JUEGOS DE ROL

Como decía al principio (y si no lo recuerdas es que no sabes leer) mucho ha llovido desde el inicio de los juegos de rol, así que no es de extrañar que buscando crear nuevas ambientaciones con algo más de originalidad, los diseñadores hayan acudido a la Edad Barroca, bien utilizando el período histórico con escasos cambios, o tomando algunos elementos y adaptándolos a una ambientación fantástica. Como es de esperar, y teniendo en cuenta el ámbito de la industria de los juegos de rol en España la mayoría de estos suplementos son muy difíciles de encontrar, aunque la ventaja es que en muchos casos se encuentran a precio de saldo:

-Desde una perspectiva histórica y realista llegó a publicarse el manual de los Tres Mosqueteros para el sistema Rolemaster, una digna adecuación de la época. Asimismo, también se publicaron algunos suplementos de Aquelarre, como Villa y Corte (que describe la ciudad de Madrid en el siglo XVII).



-En su momento también surgió el juego de rol Piratas!, que como su propio nombre indica (y si no te sugiere nada no me obligues a hacer bromas crueles) se ubica en el ámbito de la piratería en el Caribe como su ambientación, con todos los tópicos señalados de batallas navales y búsquedas de tesoros.



-Pero sin duda, el juego de rol por excelencia referido a la Edad Barroca es el Capitán Alatriste, basado en las novelas del popular personaje (que a estas alturas ya dispone de su propia adaptación cinematográfica, además de su juego de tablero), que con un sistema propio y con un excelente suplemento de esgrima, resulta una auténtica joya de la producción española en el mundo de los juegos de rol, sin excesivas pretensiones. Aparte de un par de suplementos, el juego por el momento no ha dado más de sí, y a pesar de algún anuncio de alguna publicación adicional en un futuro indeterminado, es dudoso que se vaya a pr
oducir.



-Desde un punto de vista más fantástico en España cabe destacar la publicación del manual de Reinos de Hierro, una ambientación de D20 que describe un mundo en el que se mezcla magia, religión, y una tecnología de carácter fantástico. Aunque la ambientación constituye un mundo propio en sí mismo, muchos de los elementos de la Edad Barroca no desmerecerían situados en los Reinos de Hierro, que disponen de varios suplementos complementarios, aventuras, ambientación, etc.



-Y por último, y no menos importante, habría que citar el 7º Mar, una ambientación que nos lleva a Thea, un mundo anclado en una Edad Barroca fantástica, y donde se nos muestra un mundo muy parecido al nuestro, pero convenientemente distanciado por elementos fantásticos, y dividido en diferentes naciones, que guerrean entre sí, y que se identifican fácilmente con los países europeos del siglo XVII. La ambientación incluye los tópicos de un mundo de capa y espada, aderezado con magia, conspiraciones, sociedades secretas, y que concluye con una adelantada Revolución en Montaigne, el equivalente de Francia.




En fin, y hasta aquí este breve repaso de la Edad Barroca y su influencia en los juegos de rol, que espero que haya servido más allá del entretenimiento de la lectura, tal vez para animar a más de un Director de juego en ciernes a llevar sus partidas por nuevos derroteros y hacer que sus jugadores sigan los pasos del Caballero D´Artagnan y del Capitán Alatriste en sus correrías por todo un mundo por descubrir. Como siempre, la decisión está en vuestras manos.

2 comentarios:

kuching dijo...

Genial la contribución.

BrownieMan dijo...

Sí, la verdad es que Monsieur Magus, aunque retirado, debería seguir escribiendo; es un pozo de sabiduría que hay que aprovechar.