sábado, abril 25, 2009

De Bellis Magistrorum Militum


No sé si sería por los clicks de playmobil o por las épicas batallas que nos montábamos mi primo y yo con los Roblocks de TENTE pero el caso es que desde muy crío me fastinaban los dioramas bélicos y las batallas; cuando crecí un poco más y las piezas de TENTE empezaban a desaparecer de forma misteriosa, descubrí una cosa llamada Warhammer que eran unas figuras muy chulas que tenías que pintar tú y que te costaban la paga de dos semanas. Reconozco que, aunque la idea de comprarme un ejército era muy atractiva, al volver a la cruda realidad me di cuenta de que ni me lo podía pagar ni tenía la santa paciencia de pintarlas todas (y eso sin contar con que más que guerreros del caos parecían los payasos caóticos, con tanto color mal puesto y desames); si mal no recuerdo fue también por aquella época preadolescente cuando descubrí el rol y lo de las miniaturas se fue al barril de los recuerdos que diría Bofill Jr.

Supongo que no seré al único al que con el paso de los años, estos momentos se le olvidan o quizás será que se siguen quedando en el fondo del baúl a medida que lo llenas con nuevos recuerdos y experiencias; veréis, si os suelto todo este rollo nostálgico es para que podáis entender el porqué a estas alturas de mi vida voy yo y me dejo atrapar por un nuevo hobby; otro más. Está claro que o soy muy tonto o me va la marcha.

Hace unos seis meses más o menos, concretamente en las últimas Jornadas de Ayudar Jugando, me encontraba yo curioseando por tal evento cuando me llamó la atención un cartel que anunciaba partidas de demostración de algo llamado DBMM que, o eran las siglas de un reglamento o un nombre propio sacado de la obra de Lovecraft; las miniaturas pintadas que había encima de la mesa me confirmaron que era la primera opción. El caso es que, ya que estaba allí, había que probarlo; Tras una interesante y no muy larga partida, el animado dueño de ese ejército y que parecía que se sabía de memoria ese no muy grueso pero arto complicado reglamento llamado DBMM, me felicitó por ganar la partida, que juro que a día de hoy no tengo ni idea de como pasó porque me estaba enterando de bien poco (pues claro que me puso la cosa fácil y se dejó ganar, sólo faltaría) y me invitó a seguir conociendo este interesante juego de estrategia. ¿Y qué hice yo? pues meterme en otro berenjenal, claro, aunque no me arrepiento en absoluto.

Ahora la parte técnica ¿qué es De Bellis Magistrorum Militum? pues como supondréis, es un reglamento para batallas antiguas y medievales. Los ejércitos empleados se crean a partir de las listas correspondientes (y juro que hay para TODOS los gustos; por ejemplo yo juego con un ejército de chinos de la época de los 3 Reinos) que cubren el período histórico del 3.000 a.c. al 1.500 d.c. y que pueden hacer las delicias de cualquier aficionado a la historia y a la simulación (verbigracia, un servidor).

La parte más básica del la construcción de ejércitos son las peanas ya que cada tipo de unidad y cada escala de juego tienen unas determinadas medidas, por ejemplo, la escala normal de juego es la de figuras de 15 mm para las cuales todos los frentes de las bases son de 40 mm y la profundidad va de 15 mm a 80 mm dependiendo del elemento que se vaya a montar encima (y al cual representa; por ejemplo, una base para un elefante es de 40x40 mm y la de una unidad de lanzas es de 40x15 mm). ¿Qué quiere decir esto? pues que el ejército más simple con el que puedes jugar es con rectángulos de cartón de las medidas apropiadas con el tipo de tropa al que representan escrito encima. Vale, no es espectacular y probablemente la gente se te ría en la cara pero un ejército de 400 puntos (el standar de juego) te saldría por menos de 5 euros; ¿por cuánto saldría un ejército mínimo de Warhammer? (para competir, claro). Bien, pues ya tenemos el primer punto interesante: puede ser un hobbie económico.

Este reglamento es la última edición de la serie DB con otros juegos tanto o más conocidos y jugados como son el DBA (De Bellis Antiquitatis) y el DBM (De Bellis Multitudinis), cada uno de ellos con sus propias características y seguidores lo cual no quiere decir que sea excluyentes, es decir, que porque WRG y el señor Phil Barker saquen un nuevo reglamento no significa que los reglamentos anteriores hayan quedado obsoletos y los tengas que mandar al peo.

Volviendo al juego, una vez decidida la escala a usar (que puede ser con miniaturas de 2 mm a 30 mm), también hay que tener en cuenta el área de juego (la ideal es una mesa de 1.80 m x 1.20 m), los dados a usar (d6 de toda la vida), los ejércitos que lucharán y sus listas correspondientes (ya que en ellas te dicen los tipos de accidentes de terreno que se pueden usar), los susodichos accidentes de terreno (que también te los puedes hacer con pliegos de cartulina de diferentes colores y las medidas apropiadas) y un par de reglas (la medida mínima es una sección con una profundidad de 2 cm, que equivaldría a 40 pies) y ya estás listo para empezar a jugar; bueno, tan pronto como te leas el reglamento,claro.

En cuanto a las tropas, se clasifican en tropas montadas, tropas a pie, impedimenta, naval y tropas ligeras; por su gradación (que vendría a ser la eficiencia relatica media de esa tropa), se clasifican en superior, ordinario inferior, fast y excepción; por último pueden ser regulares o irregulares. Vale, al principio resulta bastante lioso pero una vez que te lees un par de veces la lista de ejército que te interesa, pasas de ver un galimatías (por ejemplo, Light cavalry with lance or halberd - Reg LH (O) @ 5AP 0-3) a saber que se refiere a una tropa montada (tipo LH o light horse), regular, Ordinaria que cuesta 5 puntos de ejército (Army Points) y que ese ejército en concreto puede tener entre 0 y 3 unidades del mismo.

Por supuesto, cada tipo de tropa tiene sus peculiaridades tanto a la hora de comportarse en situaciones de combate (por ejemplo, sea una tropa impetuosa), como a la hora de moverse (distancia máxima de marcha o según el tipo de terreno por el que se mueva) , los modificadores de combate (en el caso anterior, una tropa LH tiene un +2 contra otras tropas montadas y un +3 contra otro tipo de tropas), el tipo de tropas contra las que se enfrenta, etc. Quizás todo este cúmulo de modificadores y también las reglas de movimiento y Zona de Amenaza sean las partes más áridas y complicadas y las que hacen que mucha gente que le echa un vistazo al reglamento se decidan a no probarlo; para mi este nivel de dificultad es a priori su mayor desventaja a la hora de captar nuevos adeptos (aunque a la larga también sea un punto a su favor en tanto que los combates son menos predecibles y más tácticos).


A estas alturas, si no has dejado de leer espantado ante este cúmulo de datos liosos y mal expuestos por un novato en la materia (lo reconozco, mea culpa), mi recomendación es: si conoces a alguien que juegue al DBMM regularmente, pídele que te deje estar de espectador en su próxima partida o aún mejor, que te haga una de demostración. Si te gusta la simulación histórica y los wargames, seguro que lo vas a disfrutar.

Y ya para finalizar, algunos enlaces interesantes sobre la materia:

El foro de DBMM en castellano
El blog de un gran fan (y mejor persona) del DBMM
La página oficial de WRG
La página oficial sobre el juego (en inglés)
La página de Caliver Books (los que venden el manual básico y las listas de ejércitos; en inglés, por supuesto)

En fin, que como se podrá suponer, espero que este sea el primer post de una larga lista sobre este fascinante juego que seguro me mantendrá ocupado y absorto durante una muuuy larga temporada.

Sed buenos.


3 comentarios:

Kano dijo...

Oye... pues parece interesante. A ver si le hecho un vistazo con más detenimiento...

BrownieMan dijo...

Lo es, lo es, quizás no sea el reglamento más accesible del mundo pero da batallas de lo más interesantes.

A ver si puedo y en breve publico una lista de consejos para iniciarse fácilmente en el DBMM y no morir en el intento :)

player_ monger dijo...

A mi lo que mas me llama la atención de este juego es que puedes jugar con miniaturas de cualquier marca, no tienes que jugar con sus miniaturas como pasa en Warhammer y otros juegos, y eso es genial.

Pero otra cosa que me llama mucho la atención es, ¿de que vive esta gente? no venden miniaturas y casi todo el mundo tiene los manuales impresos de copias en PDF ¿De que viven? ¿Como sacan el juego adelante?