domingo, abril 26, 2009

Entrevista por sorpresa

Continuando con el post de ayer, se me ocurrió que una buena forma de dar otro punto de vista sobre el DBMM era preguntarle directamente a una de las personas que más saben sobre el juego (por lo menos que yo conozca); traductor del DBM, confeso medievalista en cuanto a ejércitos, gran wargamer y mejor persona; con todos ustedes, Landmeister también conocido como David Cantó.


-La primera pregunta es de las de toda la vida: ¿cómo y cuándo empezaste con esto de los juegos de estrategia?

Empecé de muy joven, a los 14 ó 15 años, cuando mis padres me regalaron por mi cumpleaños lo que por entonces (mediados de los 80) era un tipo de juego raro, de difícil descripción para los tenderos e incomprensible para muchos de mis amigos. Se trataba del wargame de tablero “El último puente”, de NAC. Aquello cambió mi forma de concebir un juego. Por primera vez sentía que tenía algo “adulto”, que no era un simple juguete convencional. Era maravilloso. Mi hermano menor y yo pasamos horas y horas jugando. A partir de ahí el resto era fácil de adivinar: “quiero más de esto…”.

- ¿ves mucha diferencia entre lo que se juega (y quien lo juega) entonces y ahora?

Por supuesto. Ahora, en España, ya existe un mercado consolidado que demanda este tipo de producto, de modo que la cantidad y calidad de lo que ahora se puede jugar está a años luz de lo que había hace dos décadas. Si a ello unimos el universo de los videojuegos (virtualmente inexistentes entonces), no hace falta añadir más.

- Supongamos ahora que no tengo ni idea de wargames (lo cual es bastante cierto) ¿cómo me describirías/venderías el DBMM?

DBMM es un wargame que emplea miniaturas, generalmente de escala 15 mm, para representar batallas campales históricas. Abarca cualquier conflicto armado entre el siglo XXX a.C y el XV d.C. Básicamente es un juego destinado a satisfacer a aquellos que buscan algo más que un puro juego de estrategia militar, ya que se caracteriza por un impresionante desarrollo historicista en su trasfondo. La idea es facilitar al jugador una herramienta que le permita sentirse como un general de la antigüedad durante una tarde.

-¿Alguna ventaja / inconveniente destacable de este juego?

A mi parecer, la principal ventaja es su limitación en el tiempo de juego. Como decía, en una sola tarde completas una gran batalla. Traes tus minis, montas el despliegue, juegas, desmontas y te vas. A diferencia de otros wargames (sean de tablero o de minis) que necesitan de varios días o semanas para ser completados, tu familia e hijos no te echan tanto de menos :).

El principal inconveniente es, sin duda, el elevado nivel de complejidad. Un objetivo tan ambicioso como es intentar simular batallas campales desarrolladas entre ejércitos durante un periodo de 4500 años conlleva inevitablemente un corpus de reglas amplio y denso que exigen tiempo y esfuerzo de asimilar. Ideal nuevamente para la familia, ya que hacen falta muchas tardes de papá en casa estudiándoselo antes de irlo a jugar :).

- ¿Qué le recomendarías a alguien que se quiere iniciar al DBMM (o a los wargames en general)? ¿por dónde debería empezar?

La recomendación fundamental, única a mi parecer, es que encuentre o cree un grupo en el que adentrarse para aprender. Este tipo de juegos, a diferencia de los videojuegos, necesitan de interacción con otros jugadores para desarrollarse. No se puede jugar sólo a un wargame, sea de tablero o de minis. Por tanto, recomiendo encarecidamente a cualquier persona que quera entrar en este mundo que se dirija al club más cercano y pregunte.

- Entrando en materia más reciente: ¿Cómo se te dió por traducir el DBM? Supongo que el texto será igual (o más) árido que el del DBMM así que fácil y motivante no creo que fuera además, si en el mundillo de la estrategia pasa lo mismo que en el del rol, el trabajo de traductor es poco reconocido y te comes muchos palos por las decisiones de traducción.

Pues la verdad es que lo hice porque era joven, inconsciente y creía que podría salvar el mundo :). Lo cierto es que me encantó tanto el juego cuando cayó en mis manos por primera vez, allá por el año 1993, que pensé “esto es lo que quiero en mi vida”. Lo malo era que entonces, casi como ahora, el inglés no es una lengua habitual entre las personas de una cierta franja de edad. Vi claramente que si quería jugar con otras personas debía facilitárseles el acceso al reglamento, y la única forma era traduciéndolo. Como bien dices, la aridez, junto con un barroquismo claramente trasnochado, caracteriza el texto original, así que no fue una tarea especialmente satisfactoria en su momento. Es más, hubo períodos en los que lo dejé temporalmente por no ver una recompensa real a corto plazo (evidente no económica, sino “social”). Afortunadamente, cuando lo di a conocer, la respuesta fue, en general, muy positiva. La gente lo agradeció, y permitió que se consolidase un núcleo de jugadores no muy numeroso pero sí muy fiel. Ya sé que suena a ponerse una medalla, pero es la sensación que tengo :).

- ¿Qué tal se tomo Phil Baker lo de que pasaras el reglamento a la lengua de Cervantes?

Nunca manifestó su opinión al respecto, al menos de lo que yo tengo conocimiento. Lo cierto es que las primeras copias de la traducción las daba en mano de forma casi clandestina. Con el tiempo vi que no había reacción adversa alguna y decidí colgarlo en internet. Inmediatamente corrió como la pólvora.

Hay que tener en cuenta, por otra parte, que lo que realmente le daba ingresos al Sr. Barker era la venta de los libros de ejército, y no el reglamento en sí. Como los libros no fueron traducidos, él sabía que era bueno sacrificar un poco de derechos de autor a cambio de disponer de nuevos jugadores que sí comprarían los libros de ejército, aunque fuera en inglés.

- Siguiendo con traducciones ¿Cómo surgió lo del Impetus? (que, por cierto, muy calladito te lo tenías).

Pues porque, de nuevo, he visto un gran juego detrás. Aunque su estilo sea radicalmente distinto al de DBMM, es muy absorbente y divertido, así como extraordinariamente más sencillo (aunque, por ello, menos “histórico”). Lo cierto es que me presenté voluntario para traducirlo al poco tiempo de salir publicado en inglés. El objetivo era el mismo que con el viejo DBM, facilitar el acceso del juego al máximo de gente posible.

- ¿Qué tal fue el trabajar con una editorial italiana? ¿algo que destacarías de la experiencia?

Todo fue como una seda. Máximas facilidades, máxima colaboración y máxima comunicación. El hecho de que no me pagaran con dinero, sino con productos editoriales supongo que ayudó mucho a ello :). Lo cierto es que el autor, Lorenzo Sartori, es una persona encantadora que vive apasionadamente su afición por los wargames históricos. Además, creo que ha sabido acertar una fórmula de juego con la recreación histórica de forma muy interesante.

- Creo que después de marear la perdíz llega el momento de ponerte en un compromiso: ¿Impetus o DBM? ¿y entre Impetus y Field of Glory?

Como todas las cosas en esta vida, es cuestión de gustos. Yo no me limitaría a escoger un juego en detrimento de otro. Se puede jugar a cualquier cosa, siempre que te guste. Los tres tienen un mismo denominador común, el contexto histórico de las batallas, pero para ejecutarlo han desarrollado tres mecanismos distintos. Se trata sencillamente de probarlos para “saborear” cuál es el que más te gusta.

- Y hablando del FoG ¿le has podido echar un vistazo al borrador de la traducción? ¿algún comentario al respecto?

Efectivamente, ya he visto el texto final. Sólo diré que envidio a las personas que lo han hecho. El texto original era infinitamente más agradable, legible y comprensible que el de DBM :).

- Volvamos al DBMM ¿no crees que en cuanto a presentación, explicación de reglas, gráficos y fotos, etc está en desventaja con respecto a los dos nuevos en el campo de batalla? ¿podría esto suponer un fuerte handicap a la hora de atraer savia nueva a la auténtica fe ;) ?

Absolutamente. La verdad es que parece redactado y editado de forma que el autor no quiera que se convierta en un juego de masas. Aquí tiene mucho que ver la personalidad del Sr. Baker. Para él no se trata de un juego y nada más, sino de un ejercicio intelectual de aproximación al drama personal, social y cultural materializado en forma de confrontación militar entre dos grupos humanos. De ahí que su interés comercial sea casi nulo actualmente. Para él, si juegas a DBMM es que perteneces a ese grupo selecto de mentes que es capaz de ir más allá de una tarde de diversión por la diversión.

La verdad es que es una lástima. En mi opinión es un gran juego con una pésima envoltura y una peor campaña de marketing. Sólo con algunos detalles de mejor presentación y otra actitud más próxima al ciudadano de a pie serían un gran revulsivo para su difusión.

- Un colaborador me apuntaba una pregunta interesante ¿no crees que habría una necesidad de evolucionar los reglamentos para 15 mm? lo dice porque da la impresión de que las compañías de miniaturas parecen preferir dar salida a material en 28 mm., pasándose incluso en muchos casos a la posibilidad de usar plástico (más barato) en lugar del tradicional metal, siguiendo una línea marcada por el Warhammer Ancients.

Aquí no dispongo de suficiente información como para dar una respuesta argumentada. Supongo que los fabricantes van un poco a remolque de los reglamentos, pero hay casos en los que no es así. Impetus, por ejemplo, ha sido editado con la cercana colaboración de una casa fabricante de miniaturas, de modo que se lo han hecho “a medida” de los productos que venden (como hace Games Workshop). Diría que, tarde o temprano, veremos una confluencia de intereses entre editores de reglamentos y fabricantes de minis en esta dirección.

- Y ya para finalizar (que tampoco hay que abusar) ¿Cómo ves el futuro de esta forma de ocio? ¿crees que existe un relevo generacional apropiado o por contra los juegos de ordenador están machacando el hobby?

Yo soy optimista. Efectivamente, creo que este hobby goza de buena salud. Con ello lo único que estoy diciendo es que hay un futuro para el wargame de tablero o de minis, pero no que se convierta en una afición de masas, al menos en España. No creo que jamás llegue ni siquiera a igualar otras ofertas de ocio masivo como los videojuegos, pero sí estoy convencido que hay una masa crítica de jugadores muy motivados e involucrados que tomarán el relevo de los más veteranos. De hecho, espero que algún día mis nietos sigan jugando sobre una mesa recreando batallas medievales. No sé con qué tipo de wargame será, pero apostaría a que lo harán con la misma pasión con la que lo hago yo ahora.




Y hasta aquí la entrevista, quisiera darle las gracias a David por dejarse aplicar el tercer grado sin oponer mucha resistencia y a vosotros por leernos, claro.

En breve seguiremos hablando del interesante mundo del DBMM así que hasta entonces, sed buenos y seguid jugando que la experiencia es un grado.

sábado, abril 25, 2009

De Bellis Magistrorum Militum


No sé si sería por los clicks de playmobil o por las épicas batallas que nos montábamos mi primo y yo con los Roblocks de TENTE pero el caso es que desde muy crío me fastinaban los dioramas bélicos y las batallas; cuando crecí un poco más y las piezas de TENTE empezaban a desaparecer de forma misteriosa, descubrí una cosa llamada Warhammer que eran unas figuras muy chulas que tenías que pintar tú y que te costaban la paga de dos semanas. Reconozco que, aunque la idea de comprarme un ejército era muy atractiva, al volver a la cruda realidad me di cuenta de que ni me lo podía pagar ni tenía la santa paciencia de pintarlas todas (y eso sin contar con que más que guerreros del caos parecían los payasos caóticos, con tanto color mal puesto y desames); si mal no recuerdo fue también por aquella época preadolescente cuando descubrí el rol y lo de las miniaturas se fue al barril de los recuerdos que diría Bofill Jr.

Supongo que no seré al único al que con el paso de los años, estos momentos se le olvidan o quizás será que se siguen quedando en el fondo del baúl a medida que lo llenas con nuevos recuerdos y experiencias; veréis, si os suelto todo este rollo nostálgico es para que podáis entender el porqué a estas alturas de mi vida voy yo y me dejo atrapar por un nuevo hobby; otro más. Está claro que o soy muy tonto o me va la marcha.

Hace unos seis meses más o menos, concretamente en las últimas Jornadas de Ayudar Jugando, me encontraba yo curioseando por tal evento cuando me llamó la atención un cartel que anunciaba partidas de demostración de algo llamado DBMM que, o eran las siglas de un reglamento o un nombre propio sacado de la obra de Lovecraft; las miniaturas pintadas que había encima de la mesa me confirmaron que era la primera opción. El caso es que, ya que estaba allí, había que probarlo; Tras una interesante y no muy larga partida, el animado dueño de ese ejército y que parecía que se sabía de memoria ese no muy grueso pero arto complicado reglamento llamado DBMM, me felicitó por ganar la partida, que juro que a día de hoy no tengo ni idea de como pasó porque me estaba enterando de bien poco (pues claro que me puso la cosa fácil y se dejó ganar, sólo faltaría) y me invitó a seguir conociendo este interesante juego de estrategia. ¿Y qué hice yo? pues meterme en otro berenjenal, claro, aunque no me arrepiento en absoluto.

Ahora la parte técnica ¿qué es De Bellis Magistrorum Militum? pues como supondréis, es un reglamento para batallas antiguas y medievales. Los ejércitos empleados se crean a partir de las listas correspondientes (y juro que hay para TODOS los gustos; por ejemplo yo juego con un ejército de chinos de la época de los 3 Reinos) que cubren el período histórico del 3.000 a.c. al 1.500 d.c. y que pueden hacer las delicias de cualquier aficionado a la historia y a la simulación (verbigracia, un servidor).

La parte más básica del la construcción de ejércitos son las peanas ya que cada tipo de unidad y cada escala de juego tienen unas determinadas medidas, por ejemplo, la escala normal de juego es la de figuras de 15 mm para las cuales todos los frentes de las bases son de 40 mm y la profundidad va de 15 mm a 80 mm dependiendo del elemento que se vaya a montar encima (y al cual representa; por ejemplo, una base para un elefante es de 40x40 mm y la de una unidad de lanzas es de 40x15 mm). ¿Qué quiere decir esto? pues que el ejército más simple con el que puedes jugar es con rectángulos de cartón de las medidas apropiadas con el tipo de tropa al que representan escrito encima. Vale, no es espectacular y probablemente la gente se te ría en la cara pero un ejército de 400 puntos (el standar de juego) te saldría por menos de 5 euros; ¿por cuánto saldría un ejército mínimo de Warhammer? (para competir, claro). Bien, pues ya tenemos el primer punto interesante: puede ser un hobbie económico.

Este reglamento es la última edición de la serie DB con otros juegos tanto o más conocidos y jugados como son el DBA (De Bellis Antiquitatis) y el DBM (De Bellis Multitudinis), cada uno de ellos con sus propias características y seguidores lo cual no quiere decir que sea excluyentes, es decir, que porque WRG y el señor Phil Barker saquen un nuevo reglamento no significa que los reglamentos anteriores hayan quedado obsoletos y los tengas que mandar al peo.

Volviendo al juego, una vez decidida la escala a usar (que puede ser con miniaturas de 2 mm a 30 mm), también hay que tener en cuenta el área de juego (la ideal es una mesa de 1.80 m x 1.20 m), los dados a usar (d6 de toda la vida), los ejércitos que lucharán y sus listas correspondientes (ya que en ellas te dicen los tipos de accidentes de terreno que se pueden usar), los susodichos accidentes de terreno (que también te los puedes hacer con pliegos de cartulina de diferentes colores y las medidas apropiadas) y un par de reglas (la medida mínima es una sección con una profundidad de 2 cm, que equivaldría a 40 pies) y ya estás listo para empezar a jugar; bueno, tan pronto como te leas el reglamento,claro.

En cuanto a las tropas, se clasifican en tropas montadas, tropas a pie, impedimenta, naval y tropas ligeras; por su gradación (que vendría a ser la eficiencia relatica media de esa tropa), se clasifican en superior, ordinario inferior, fast y excepción; por último pueden ser regulares o irregulares. Vale, al principio resulta bastante lioso pero una vez que te lees un par de veces la lista de ejército que te interesa, pasas de ver un galimatías (por ejemplo, Light cavalry with lance or halberd - Reg LH (O) @ 5AP 0-3) a saber que se refiere a una tropa montada (tipo LH o light horse), regular, Ordinaria que cuesta 5 puntos de ejército (Army Points) y que ese ejército en concreto puede tener entre 0 y 3 unidades del mismo.

Por supuesto, cada tipo de tropa tiene sus peculiaridades tanto a la hora de comportarse en situaciones de combate (por ejemplo, sea una tropa impetuosa), como a la hora de moverse (distancia máxima de marcha o según el tipo de terreno por el que se mueva) , los modificadores de combate (en el caso anterior, una tropa LH tiene un +2 contra otras tropas montadas y un +3 contra otro tipo de tropas), el tipo de tropas contra las que se enfrenta, etc. Quizás todo este cúmulo de modificadores y también las reglas de movimiento y Zona de Amenaza sean las partes más áridas y complicadas y las que hacen que mucha gente que le echa un vistazo al reglamento se decidan a no probarlo; para mi este nivel de dificultad es a priori su mayor desventaja a la hora de captar nuevos adeptos (aunque a la larga también sea un punto a su favor en tanto que los combates son menos predecibles y más tácticos).


A estas alturas, si no has dejado de leer espantado ante este cúmulo de datos liosos y mal expuestos por un novato en la materia (lo reconozco, mea culpa), mi recomendación es: si conoces a alguien que juegue al DBMM regularmente, pídele que te deje estar de espectador en su próxima partida o aún mejor, que te haga una de demostración. Si te gusta la simulación histórica y los wargames, seguro que lo vas a disfrutar.

Y ya para finalizar, algunos enlaces interesantes sobre la materia:

El foro de DBMM en castellano
El blog de un gran fan (y mejor persona) del DBMM
La página oficial de WRG
La página oficial sobre el juego (en inglés)
La página de Caliver Books (los que venden el manual básico y las listas de ejércitos; en inglés, por supuesto)

En fin, que como se podrá suponer, espero que este sea el primer post de una larga lista sobre este fascinante juego que seguro me mantendrá ocupado y absorto durante una muuuy larga temporada.

Sed buenos.


viernes, abril 24, 2009

Déjame entrar

Es curioso, pero la primera vez que escuché este título no se me ocurrió que la temática del libro fuera de vampiros; quien sabe, a lo mejor es porque tengo una mente demasiado sucia. En cualquier caso, agradezco muchísimo que mi muy estimado Sr. Magus nos haga una breve introducción a esta obra que, según me comentan, es una de las mejores novelas vampíricas de la época. A ver si es verdad.

DÉJAME ENTRAR

Coincidiendo con el reciente estreno (17 de abril) de la película “Déjame entrar”, quisiera realizar un breve esbozo no tanto sobre la película, sino sobre la novela en que se basa, un relato de terror del autor sueco John Ajvide Lindqvist (Blackeberg, 1968).

Desde sus inicios en el siglo XVIII, la figura del vampiro literario ha sufrido diversas modificaciones y alteraciones, desde los monstruos folklóricos de los relatos populares, Carmilla, Drácula, Louis y Lestat, Richard Barlow. etc. Hoy, a comienzos del siglo XXI el vampirismo literario goza de buena salud, extendido a otros géneros aparte del terror, si bien acusa los efectos de un éxito desmedido y sobresaturación.

“Déjame entrar” (2005, publicado en España en 2008 en la editorial Espasa Calpe) disfruta de los elementos clásicos del género de terror, pero sin abandonar la esencia clásica del vampiro al mismo tiempo realiza una revisión actual y ofrece varios elementos que posiblemente la conviertan en uno de los mejores ejemplos de novela de vampiros del siglo XXI y quizás con el tiempo se convierta en un elemento de referencia dentro del género.

Como ha ocurrido previamente, en “Déjame entrar” la figura del vampiro es revisada y reactualizada. La acción se sitúa a Blackeberg, un pequeño suburbio residencial de la ciudad de Estocolmo en 1981. Este escenario relativamente moderno y próximo es similar al que presenta Stephen King en su novela “El misterio de Salem´s Lot”, o incluso remontándonos atrás en el tiempo esboza la misma sensación de proximidad y verosimilitud que “Drácula” en la época en la que fue escrita. Esta proximidad se ve fortalecida por la aparición de elementos cotidianos, marcas de productos y detalles que sin duda el propio autor recuerda de su infancia en el lugar.

El protagonista de la novela es Oskar Eriksson, un niño de doce años que vive en Blackeberg con su madre. Es un niño solitario que en el colegio se ve acosado por sus compañeros y aislado, lo que le provoca una sensación de angustia y temor. El tema del acoso escolar está presente a lo largo de la novela, que describe como Oskar trata de enfrentarse a sus miedos interiores y vencerse a sí mismo. En esta guerra interior Oskar contará con la ayuda de su vecina, Eli, una enigmática niña de extraño olor, aspecto descuidado y que no siente frío. Ambos se convierten en amigos y encuentran un alivio a su mutua soledad. Los temas del acoso escolar y la relación entre los dos niños constituyen la principal historia de la película.

Sin embargo, un aspecto que sólo apenas es insinuado en la película y que constituye otro de los elementos centrales de la novela de “Déjame entrar” es la trasgresión sexual, uno de los elementos que definen la figura del vampiro. Eli es un vampiro de doscientos años de edad, que fue convertido como parte de un juego cruel, y que desde entonces se ha dedicado a vagar por Suecia, dejando un rastro de muertes a su paso. Para conseguir víctimas, Eli ha seducido a Hakan, un pederasta, y utiliza la perversa atracción que el adulto siente por su aspecto infantil para que le traiga sangre. Hakan comete varios asesinatos, pero cuando es detenido por la policía, Eli se ve obligada a deshacerse de él y a cazar sola.

Frente a estas dos historias principales giran otras historias secundarias, como la de Virginia y Lacke, la empleada de un supermercado y un alcohólico en paro, que mantienen una peculiar historia de amor hasta que su camino se cruza con Eli; Tommy, un adolescente vecino de Oskar que se dedica a realizar robos en el vecindario y que debe enfrentarse al hecho de que su madre quiere casarse con un policía; Jonny, el matón de la escuela que disfruta atormentando a Oskar con sus compañeros. Muchas de estas historias pasan ligeramente desapercibidas en la película, pero no obstante, crean una serie de pequeños escenarios cotidianos que se ven interrumpidos de forma brusca cuando el monstruo que se oculta bajo la apariencia infantil de Eli irrumpe en sus vidas.

Frente a los paisajes de “normalidad” presentados por el autor se presenta una realidad mucho más siniestra y sórdida que deja paso al terror, bajo la forma real de asesinatos en serie, pederastia, y violencia y las depredaciones sobrenaturales de un monstruo que necesita sangre para alimentarse y apaciguar así su sufrimiento interno. El vampirismo es presentado como una especie de infección, una enfermedad producida por una especie de tumor con vida propia y que utiliza a su anfitrión como fachada tras la que ocultarse y como herramienta de la que obtener su sustento, permitiéndole desarrollar colmillos, garras y alas de murciélago. Asimismo, como ocurre en el folklore occidental, el vampiro no puede entrar en un hogar sin que lo invite su propietario (es este mito lo que da nombre a la novela).

En definitiva, en “Déjame entrar” se encuentra toda una nueva joya de las novelas de vampiros, y quizás dentro de varios años seguirá dando que hablar. La decisión, como siempre, queda en vuestras manos.

viernes, abril 10, 2009

Falleció Dave Arneson

By DiosDelRockAndRol

El “Juego de Rol” se ha quedado huérfano, finalmente Dave Arneson, el co-creador del Dungeons & Dragons, no logró superar su última aventura, la lucha contra el cáncer y ha fallecido en la madrugada del miércoles día 7 víctima de la enfermedad que había obligado a hospitalizarlo.

Brownieman me ha pedido que haga un breve epitafio, y aquí está. Todo aquel que juega conoce a Gary Gygax, pero pocos la importancia que ha tenido en la industria del juego de rol Dave Arneson. Gygax fue el que vendió la idea (y el gran beneficiado de su éxito), pero fue Arneson el que le dio personalidad, el que hizo que Dungeons & Dragons y por extensión el JDR sean algo más que el parchís o un wargame. Si tiramos D20s y todo tipo de poliedros raros de colores chillones es culpa suya, o mejor dicho, de su afición a los juegos de estrategia naval. Cada vez que tiramos un D20 y no un D6 para las pruebas de habilidad o en las tiradas de ataque, se lo debemos a Arneson. Si jugamos en mundos fantásticos, es porque el primero de ellos en ser publicado, Blackmoor, fue obra suya. Esa es su importancia, dio sustancia a la idea de Gygax, por eso el mérito del juego es de ambos y la pérdida de su persona es para la afición por lo menos tan importante como la pérdida de propio Gygax el año pasado. Autor de varios reglamentos de estrategia, director de desarrollo de TSR y vinculado al juego hasta el fin de sus días colaborando con la industria del videojuego, Arneson fue definido como un titán de la creatividad y forma parte por derecho propio de la Academy of Adventure Gaming Arts and Design's Hall of Fame. Así que, descanse en paz señor Arneson, y suerte con sus tiradas en el más allá, que el juego continúe...



Nota, si os ha llamado la atención el tema de los dados, consultad el siguiente link (una entrada estupenda, por cierto).

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Por mi parte no tengo mucho más que añadir a mi compañero, entre otras cosas porque hay gente como Ken Hite, John Kovalic o Rich Burlew (por partida doble) que lo han expresado muchísimo mejor de lo que pueda hacerlo yo. Creo que con "muchísimas gracias por todo" se resume la cuestión.

viernes, abril 03, 2009

La Biblioteca de Cartago

Curioso título ¿verdad? seguro que más de uno se preguntará a qué nos referimos exactamente y también es seguro que más de uno ya sabrá de qué va; si la respuesta es: "estos bizarros van a hablarnos de uno de los foros más antiguos de mundo de tinieblas en castellano" me alegra decir que es correcto, así que sin más líos veamos que nos tiene que decir mi muy estimado Sr. Magus sobre este foro de sabiduría vampírica.


LA BIBLIOTECA DE CARTAGO

Hace mucho, mucho tiempo en una galaxia muy lejana…

Lo cierto es que corría el año 1998, en los primeros años de internet y los comienzos del IRC, cuando un grupo de amigos, unidos por su común interés por Vampiro: la Mascarada y otros juegos de Mundo de Tinieblas decidió formar un grupo en el que intercambiar comentarios y conocimiento sobre su mutua afición, así como fortalecer su sentimiento de comunidad, crearon los cimientos de lo que sería conocido como la Biblioteca de Cartago.

El nombre procede tanto de la intención de la comunidad de acumular información relacionada con Vampiro: la Mascarada como Cartago, que en el Mundo de Tinieblas constituyó una ciudad legendaria para los vampiros, donde según los mitos de la Estirpe vampiros y humanos convivían en una utópica armonía. Demasiado utópica como para que durase…

De esta forma, la Biblioteca de Cartago se convirtió en una de las primeras páginas hispanas de internet dedicadas a Vampiro: la Mascarada, coincidiendo con el auge del juego y acompañándolo durante su esplendor y posterior declive hasta su situación actual, habiendo sobrevivido al cierre de las líneas del antiguo Mundo de Tinieblas en el año 2004.


LA BIBLIOTECA

La Biblioteca de Cartago ofrece una de las mayores reservas de documentos relacionados con el antiguo Mundo de Tinieblas en español que quedan actualmente en internet. La página principal ofrece una clasificación temática en diversas categorías, así como un buscador interno para facilitar la ubicación.

Por lo que se refiere a sus documentos, éstos son muy diversos tanto los oficiales, que comprenden diversas traducciones o recopilaciones de material del juego, a los no oficiales, elaborados por los aficionados al juego aportando su propia imaginación. Entre los diversos documentos que se pueden encontrar:

-Crónicas de los clanes vampíricos: la historia de los diversos clanes de Vampiro: la Mascarada, en recopilaciones detalladas.

-Guías de juego: escenarios en diversas ciudades y países del mundo, incluyendo documentos sobre la situación de Vampiro, Hombre Lobo, Mago, Wraith y Changeling en España.

-Humor: Los usuarios de la Biblioteca también han sabido reírse de sí mismos, bien parodiando los tópicos surgidos en torno al Mundo de Tinieblas e incluso llegando al extremo de crear un juego en torno a la propia Biblioteca de Cartago: Foro: la Batahola.

-Una breve wikipedia que contiene aclaraciones sobre los diversos términos de Vampiro: la Mascarada.


LOS FOROS DE CARTAGO

Si bien no debe deslucirse la labor documental de la Biblioteca de Cartago, uno de sus atractivos originales, que por desgracia actualmente se encuentra estancado, era el espíritu de comunidad de sus miembros, que dio lugar a apasionantes debates, discusiones, tanto de temas relacionados con el Mundo de Tinieblas como otros ámbitos relacionados con el rol y el ocio en general.

Poco se imaginaban los administradores y moderadores originales que su labor en su momento daría lugar a uno de los lugares más emblemáticos para el Mundo de Tinieblas en España, y que durante muchos años sirvió como lugar de encuentro para Narradores y jugadores de rol del mundo hispano. Varios de los nombres que han pasado por la Biblioteca de Cartago se han convertido en figuras de referencia en el mundo del rol.

Aunque ha sufrido varias reformas, existen varios subforos de relevancia:

-Mundo de Tinieblas: creado como apéndice de la Biblioteca, el foro de Mundo de Tinieblas ha servido como lugar de debate, discusión y resolución de dudas. Varios de estos debates constituyen interesantes ensayos sobre los diversos aspectos de los juegos de Mundo de Tinieblas. También cuenta con varios temas de traducción, una introducción al juego de Vampiro: la Mascarada y el reciente Cajón Desastre, que constituye un tema recopilatorio de breves aventuras y ayudas rápidas.

-Succubus Club: Bautizado en homenaje al club de reunión de los vampiros de Chicago, el Succubus Club constituyó en su momento el principal lugar de actividad de los Foros de Cartago y en cierto sentido el corazón de su comunidad. No estaba tanto pensado para el Mundo de Tinieblas como para hablar de temática diversa, intercambio de opiniones, tests, juegos, así como valoración de películas, libros, etc. Este foro también sirvió como atractivo para numerosos usuarios ajenos al mundo del rol.

-Ciudad Wod y Crónicas: Paralelamente a la creación de los foros de opinión y debate, la Biblioteca de Cartago también creó la posibilidad de jugar en línea, bien utilizando elementos de la metatrama oficial (Ciudad Wod) o mediante tramas completamente abiertas y libres, no necesariamente dentro del Mundo de Tinieblas (Crónicas). Ambos foros dieron lugar a historias y momentos memorables.


VALORACIÓN PERSONAL

Como moderador de la Biblioteca de Cartago y usuario desde el 11 de septiembre del año 2002, quizás mi opinión no sea la más objetiva, aunque procuraré serlo.

Debido a la crisis de los juegos de rol, arrastrada desde comienzos del siglo XXI, el auge de otras formas de ocio como los juegos on line y el progresivo envejecimiento de sus usuarios, la Biblioteca de Cartago se encuentra en una situación de estancamiento. Ha sobrevivido al cierre del antiguo Mundo de Tinieblas y es una de las páginas más veteranas y de las pocas que han ido sobreviviendo al declive del antiguo Sistema Narrativo.

Sin embargo, hoy, más de diez años después, su material de documentación sigue siendo igual de válido e importante, tanto para aquellos nostálgicos que disfrutaron jugando con los viejos juegos del Mundo de Tinieblas, como para las nuevas generaciones de roleros que buscan referencias sobre antiguos juegos cada vez más inaccesibles en el mercado. En estos momentos sus salones se encuentran silenciosos pero quien sabe si alguien en el futuro se atreverá a dotarlos de nueva vida y bullicio, generando nuevos debates e ilusión para quienes recorran sus estancias…

Como siempre, la decisión queda en vuestras manos.