Continuando con el post de ayer, se me ocurrió que una buena forma de dar otro punto de vista sobre el DBMM era preguntarle directamente a una de las personas que más saben sobre el juego (por lo menos que yo conozca); traductor del DBM, confeso medievalista en cuanto a ejércitos, gran wargamer y mejor persona; con todos ustedes, Landmeister también conocido como David Cantó. -La primera pregunta es de las de toda la vida: ¿cómo y cuándo empezaste con esto de los juegos de estrategia? Empecé de muy joven, a los 14 ó 15 años, cuando mis padres me regalaron por mi cumpleaños lo que por entonces (mediados de los 80) era un tipo de juego raro, de difícil descripción para los tenderos e incomprensible para muchos de mis amigos. Se trataba del wargame de tablero “El último puente”, de NAC. Aquello cambió mi forma de concebir un juego. Por primera vez sentía que tenía algo “adulto”, que no era un simple juguete convencional. Era maravilloso. Mi hermano menor y yo pasamos horas y horas jugando...