viernes, noviembre 12, 2010

Jornadas Kritikas & Aventuras en la Marca del Este

Saludos a todos. Como ya comentamos en su momento, el fin de semana pasado fueron las XVII Jornadas Kritikas, en las que un servidor tuvo el placer de dirigir el juego que todos conocemos, pero quizás sea bueno empezar por el principio (por lo de seguir una línea de discurso lógica y eso):

Viernes 5

Tras un par de días de frenética preparación, al fin estaba listo para llevarme el campamento a cuestas hasta el Casal de joves de Les Corts y dejarlo convenientemente guardado hasta el día siguiente que es cuando empezaban las partidas. Bueno, eso pensaba yo hasta que me interceptaron un par de miembros de la organización para preguntarme a qué hora iba a dirigir porque ya tenían gente para jugar; pues nada, la primera en la frente pero ya que alguien se había molestado en venir a jugar el primer día, pues qué demonios, juguemos pues.


Por si alguien se lo pregunta, lo que dirigí durante todas las jornadas fue uno de los módulos de introducción del manual básico, concretamente, la torre abandonada de la ciénaga. Eso sí, me pareció que lo más justo era que, aunque el módulo fuera el mismo, cada partida tuviera cosas diferentes y únicas (aunque los jugadores no lo supieran).


Tras un arranque quizás demasiado narrativo (uno que tiene vicio por estas cosas), tan pronto llegaron los aventureros a la torre y se metieron en faena, la cosa fue como la seda (combates incluidos); por desgracia los problemas de horarios de todos los presentes, tanto los de Barcelona como los de fuera, sólo nos permitió completar el primer nivel nivel de la torre, por lo que paramos la sesión de juego hasta el día siguiente. Una pena que al día siguiente no pudiéramos coincidir todos para continuar la partida pero es lo que tienen unas jornadas: poco tiempo y muchas cosas por probar.


Sábado 6

Día complicado, la verdad. Cuestiones organizativas personales me impidieron llegar al Casal antes de las 17h aunque eso no significó dejar el Aventuras en impasse: uno de los mejores masters que conozco (y de mayor solera en el club, para qué negarlo), Antonio, hizo un alto en las partidas que tenía programadas para llevar a otro grupo de aventureros más allá de Pasoraudo.


Aunque no tengo feedback directo de esta partida, estoy seguro que los jugadores lo disfrutaron sobretodo por contar con un gran master con más tablas que un suelo de parqué y con largas horas de experiencia con el viejo D&D. ¡Muchísimas gracias por el cable compañero!.


Por mi parte me temo que el llegar tan tarde hizo que mucha gente se decidiera por alguna de las otras grandes propuestas roleras, como la partida de cuatro ediciones del D&D o las de Zhenoghaia por poner dos ejemplos; en cualquier caso, al final se pudo montar una partida más aunque no se pudo desarrollar tal y como planeé, de duración y contenido, ya el tercer jugador tuvo que ausentarse por causas de fuerza mayor. Aún así la breve charla post partida que tuvimos los tres fue interesante a la par que instructiva; no hay mal que por bien no venga.

Domingo 7

Como era de esperar, este fue el día más flojo; quien sabe si era por la resaca de la noche anterior, por la visita del Santo Padre o porque, simplemente, a la gente no le gusta madrugar en domingo. Todas opciones muy respetables. En fin, que tras una mañana bastante floja, a media tarde empezó a llenarse el local cual subida de marea y, como quien no quiere la cosa, otro grupo de aguerridos aventureros se enfrentaron a los misterios de la torre de la ciénaga; por desgracia, de esta última partida no tengo fotos que poder añadir (lo siento chicos... y señorita).
Mirándolo en retrospectiva, estoy más que contento con la forma en que se desenvolvieron todos mis jugadores (se nota que eran gente con experiencia) y que pillaron la idea de lo que iba a dirigir mejor de lo que podría expresar y creedme que eso no es nada fácil en unas jornadas; nunca sabes cómo es la gente que te toca en la mesa hasta que se empieza la partida y entonces ya es tarde. En cuanto al reglamento, considero que funcionó como la seda y que lejos de complicar las cosas, sirvió para lo que tenía que servir: como soporte para contar y vivir una aventura ¿qué más se puede pedir?.

Por mi parte no tengo mucho más que añadir excepto que me gustaría expresar mi agradecimiento tanto a mis jugadores como a toda la gente que se pasó por las Jornadas Kritikas por hacer de ellas una gran e irrepetible experiencia; bueno, por lo menos hasta el año que viene...

¡Nos vemos en las XVIII!

3 comentarios:

Manu "Strawdog" dijo...

Como bien dices, ese caos y ritmo frenético es algo ya característico de unas jornadas, e impiden, la mayoría de las veces (si no siempre :P), que una partida se desarrolle todo lo que sea necesario.

En cualquier caso me alegra que hayas disfrutado dirigiendo el juego, y que los jugadores se lo pasaran bien. Qué ganas tengo de probarlo... :D

BrownieMan dijo...

Gracias por pasarte y por el comentario Manu.

La verdad, yo espero sinceramente que ellos se lo pasaran bien ya que, como bien dices, las jornadas son algo tan divertido como caótico y frenético; eso sí, siempre ofrezco servicio post-venta así que si alguno no lo disfrutó debidamente, que se ponga en contacto conmigo que no hay problema en volver a jugar la partida pero con la calma y ritmo debidos.

Del juego no te preocupes, seguro que antes o después caerá en tus manos así que mejor será que concentres tus esfuerzos en buscar un buen grupo de juego con el que disfrutarlo ;)

Shoghi dijo...

Como jugador de la Marca, me atengo al servicio post-venta :) hehehe ¿¿¿¿Cuándo y dóndeee????

De nuevo agradecerte el esfuerzo, dedicación e incluso cariño con la que nos preparaste la aventura. También a Antonio por si le ves por ahí (a pesar de sacarnos un basilísco...:)hehe) que me dejó jugar la partida un ratito después de empezar (chapeau!!!) Creo que puedo decir con seguridad que en mi caso han sido las mejores jornadas que he asistido por el buen ambiente y la gente asistente y organizadora. Aclaro que he ido a algunos, que no es el único ¿eh? hehehehe.

Y también aprovecho la oportunidad (jo, parece una entrega de premios) para mandar un saludo a todos los compañeros de aventuras y anirmales a que alguna vez nos volvamos a reunir para seguir "pateando traseros al mal" (como diría Minsc del Baldur´s Gate).

Saludos

ESTEL