viernes, marzo 03, 2006

Pero antes unas palabras de nuestro patrocinador...

Hace ya algún tiempo un par de amigos míos decidieron intentar crear una clasificación de juegos de rol científicamente contrastable; ni que decir tiene que aún estoy esperando ver el borrador del proyecto... (vale, seamos justos. Ambos individuos no se caracterizan precisamente por desarrollar trabajos largos y continuados pero eso ya es otra historia).

El caso es que a la pregunta "¿existen buenos y malos juegos de rol?" yo considero que la respuesta más correcta y ambigua sería: "subjetivamente hablando y en aspectos muy concretos: Sí". Me explico: personalmente considero que las ventajas, desventajas, bondades y vicios de un juego de rol no son medibles desde un punto de vista totalmente objetivo ni valorable en escala numérica ya que depende enteramente de quien hace el juicio de valor. ¿A que es una tremenda y obvia chorrada? pues sí pero aún así hay gente que se llega a tomar de forma muy personal las críticas a un juego que le guste simplemente por el hecho de que la otra persona no comparta sus gustos (es más, incluso he llegado a presenciar casos de bulling-metafórico-rolero de varios varios contra uno como si se tratara de una pelea callejera o un linchamiento público).

Lo que creo que intento decir es que en los sucesivos post (sí, no os riáis, prometo postear) lo único que voy a intentar reflejar es mi opinión, nada más. Ni subirme a un púlpito a evangelizar, demonizar o elevar a los cielos este o aquel juego (aunque así pueda parecer); ya se han encargado otros de hacerlo antes que yo y con más arte y salero. Tampoco esperéis una sesuda y científica disertación sobre porqué esto es merecedor de un 7,25 en una escala de diez o similares; esto tampoco pega mucho conmigo. Lo que sí os podéis esperar es mi interpretación de tal o cual juego, cómo se podría (y no un dogmático "debería") jugar tal o cual aspecto de dicha ambientación o quizás una regla opcional totalmente chorra y prescindible pero que creo que le puede pegar al ambiente general del juego (caray, que positivista todo; no parezco yo).

En resumen: que en breve empezamos, tomen asiento, cola del imperio y palomitas y, por favor, déjense las críticas seudo intelectualoides en la puerta. De neuras ya estamos suficientemente servidos en esta casa, gracias, además de estar un poco cansado de las discusiones de patio de colegio.

¿Listos? pues a la de una, a la de dos...